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AMÉRICA LATINA: ENTRE LA DOCTRINA MONROE RECETEADA Y LA PRESERVACIÓN DE LA SOBERANÍA

Escribe Nelson Del Pozo G

15/01/2026

Zürich | Suiza

Intervención, autoritarismo y disputa tecnológica en una región bajo presión.

En los primeros días de enero de 2026, el escenario geopolítico regional sufrió una sacudida sísmica. Un bombardeo sobre Caracas que derivó en la captura y extracción de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses dejó al descubierto una nueva y cruda realidad. Este acto no responde a una mentalidad alocada ni a una aventura improvisada, sino que constituye el punto álgido de una Doctrina Monroe de nueva generación, receteada con el “gran garrote” como estandarte y acompañada de una forma de piratería moderna que busca anular cualquier vestigio de autonomía que no se alinee con los intereses de Washington. No obstante, para un análisis integral, resulta imperativo señalar que esta vulnerabilidad externa se ha visto agravada por una crisis institucional interna prolongada, donde la fragilidad del Estado de derecho facilitó el terreno para que esta nueva fase de intervención encontrara su punto de quiebre.

La intervención en Venezuela: extracción y transición delicada de poder

El operativo militar del 3 de enero de 2026, ejecutado bajo la administración Trump, marcó el retorno de la política del hecho consumado. La extracción de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, no trajo la estabilidad inmediata prometida.

Caos y cifras de la crisis. Tras el bombardeo, se estima que el flujo migratorio hacia las fronteras se triplicó en apenas diez días, mientras la inflación interna se disparó un 400 % ante el colapso de los sistemas de pago controlados por el Estado. Si bien la intervención aceleró este escenario caótico, organismos como el Fondo Monetario Internacional advertían que la insostenibilidad de los sistemas financieros locales ya prefiguraba una crisis de liquidez. El desafío de la soberanía, en este contexto, no se limita a rechazar la extracción externa, sino que exige construir economías resilientes capaces de sostenerse frente a los vacíos de poder.

Resistencia y vacío. Mientras la vicepresidenta Delcy Rodríguez intenta preservar la estructura estatal, la comunidad internacional se fractura: la OEA ha evitado condenar la acción, calificándola como una “necesidad democrática”, mientras potencias como China y Rusia la denuncian como una violación flagrante del derecho internacional.

El giro a la derecha y la “bukelización” del orden

El mapa político de 2026 consolida un viraje conservador radical tras los procesos electorales de 2025. Los triunfos de Kast en Chile, Paz en Bolivia y Asfura en Honduras han facilitado la adopción del denominado “modelo Bukele” a escala continental.

Seguridad versus derechos. La proliferación de megacárceles redefine la gobernanza regional. Esta “mano dura” está dando forma a un bloque que prioriza el orden autoritario y la alineación con el “gran garrote” por encima de las libertades individuales, silenciando las críticas internas bajo el argumento de la seguridad nacional. Este giro responde, en gran medida, a una demanda ciudadana de seguridad que las democracias tradicionales no lograron satisfacer, planteando el dilema de si es posible preservar la soberanía nacional sin vulnerar los derechos fundamentales de la población.

La Guerra Fría 2.0: el pulso por la infraestructura y las fuentes de energía

La Doctrina Monroe receteada es, ante todo, profundamente tecnológica. Washington presiona para que los países de la región firmen contratos de “fuente única” con empresas estadounidenses, utilizando la amenaza de sanciones para desplazar a China de sectores estratégicos.

El Canal de Panamá y el 5G. El intento de expulsar a las firmas chinas de la infraestructura portuaria ha encontrado una resistencia firme en Pekín, que emplea su peso como socio comercial clave para proteger sus inversiones frente a la piratería diplomática estadounidense. Ante esta pugna, la región enfrenta el riesgo de una doble dependencia, donde la verdadera soberanía reside en la capacidad de diversificar alianzas y exigir transparencia en los contratos de infraestructura, sin importar su origen.

Medios alternativos: preservación de la soberanía narrativa

Frente a la hegemonía de los grandes medios que legitiman la intervención, la comunicación comunitaria emerge como el último bastión de soberanía.

Resistencia desde abajo. En comunidades como Santa Marta, en El Salvador, el uso de redes mesh y radios independientes permite a la población ejercer su derecho a la información veraz frente a narrativas oficiales que buscan adormecer conciencias con la retórica del nuevo orden hemisférico.

Conclusión: un futuro en disputa

América Latina atraviesa uno de los momentos más críticos de las últimas décadas. Entre la presión de una potencia que ha decidido recetear su doctrina más agresiva y la necesidad de mantener vínculos soberanos con el resto del mundo, la preservación de la soberanía se convierte en el único camino posible. El destino de la región no dependerá de fuerzas de extracción extranjeras, sino de la capacidad de sus pueblos para defender su autodeterminación en esta nueva era, marcada por una soberanía diezmada por la urgencia mercantil del desarrollo y la competencia entre grandes potencias. Este fortalecimiento soberano exige, finalmente, un compromiso con la transparencia interna y la solidez institucional como escudos indispensables frente a las agendas de control global.

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