Compartir en

¡POLICÍA, NO ME MATE!: el peso de una palabra, ¿de qué nos hablan cuando dicen seguridad?

Escribe Nelson Del Pozo G

28/04/2026

Zürich | Suiza

– En las noticias, en el café de la mañana y en las promesas de campaña, una palabra retumba como un mazo: seguridad. Pero, debajo de su armadura retórica, esta palabra es un campo de batalla. No es un concepto técnico; es el termómetro de nuestras fracturas sociales. Dependiendo de quién la invoque, la seguridad puede ser el frío metal de un blindaje en uniforme o el latido cálido de una mano tendida.

Hablar de seguridad desde la visión conservadora no es, ni será jamás, lo mismo que hablar de ella desde el progresismo. La distancia entre ambas no es solo ideológica, es vital: es la diferencia entre proteger un inventario o proteger una vida.

El centinela del orden: la seguridad del blindaje

Para la visión conservadora, la seguridad es el guardián de una vitrina. Su mirada está fija en el éxito que exhiben los gráficos: el PIB, la inversión extranjera y esa calma tensa de las zonas exclusivas. Cuando el poder establecido habla de proteger, se refiere a preservar el progreso que dictan las estadísticas.

Es la seguridad que experimentas cuando caminas por un centro comercial reluciente, rodeado de cámaras y patrullas que cuidan el flujo del consumo, pero que te ignora cuando cruzas la calle hacia la periferia. Aquí, el miedo se combate con muros invisibles y blindajes de acero, porque lo que está en juego es la estructura: que el sistema no se detenga, que las cifras no caigan, que lo acumulado permanezca intacto. Es la tranquilidad del propietario que duerme tranquilo porque sabe que hay un dispositivo diseñado para mantener las “molestias” sociales fuera de su vista.

El pulso de la dignidad: la seguridad como derecho

Pero crucemos la ciudad, allí donde el alumbrado público es un lujo. Cuando el progresismo pronuncia “seguridad”, el relato cambia de piel y recupera su humanidad. No habla de proteger lo que se tiene, sino de garantizar lo que se es. Para esta mirada, la inseguridad no nace en un callejón oscuro, sino en la receta médica que no puedes pagar o en el hijo que deja la escuela porque debe ayudar en casa.

Aquí, la seguridad se traduce en derechos y desarrollo. Es la certeza de que tu vejez no será una condena a la miseria y que tu salud no depende del saldo de tu cuenta bancaria. Es la seguridad de saber que, si el mundo se detiene, hay una red que te sostiene. No se trata de más policías en la esquina, sino de menos falta de pan en la mesa; no es control de masas, es justicia social. Es el derecho a caminar con la frente en alto, entendiendo que el verdadero progreso no se mide en puntos porcentuales, sino en la ausencia de angustia en el rostro de un padre que sabe que su familia está blindada por el bienestar, no por las balas ni por una justicia que no ve.

¿Seguridad de qué o para quién?

Entonces, cuando escuches la palabra seguridad en un discurso político sistémico o la leas en un titular o en una sentencia judicial, no busques la definición en el diccionario del poder; búscala en tu propia vida.

Cuestiona si te están hablando de proteger el valor de una moneda o el valor de tu existencia. Porque, al asustarnos o impresionarnos con el sonido de una moto, ante la identificación de un uniforme al transitar por espacios públicos, o al hacer malabares para que el sueldo no se rinda antes de tiempo, sabemos que el orden sin justicia es solo un pacto, una tregua armada. La verdadera seguridad no se mide en puntos porcentuales ni en estadísticas; se siente cuando el miedo deja de ser el motor de tus días.

Al final, la respuesta es una sola: o elegimos la seguridad del progreso y el blindaje que nos separa, o luchamos por la seguridad del desarrollo y el derecho que nos resguarda en lo que somos. El resto es solo control y ruido de estadísticas.

El autor, Nelson Del Pozo, es analista geopolítico y observador internacional, radicado en Zúrich, Suiza.

Articulos relacionados

Artículos relacionados

Siguenos en...

Suscribete

Suscribete

¡Mantente Conectado con ÁMBITO GLOBAL!

No te pierdas ninguna actualización importante. Suscríbete a nuestro boletín y sé el primero en recibir las últimas noticias, análisis profundos y opiniones sobre los temas que más importan a la diáspora dominicana.

¡Únete a nuestra comunidad informada!

No esperes más, suscríbete hoy y mantente al tanto de too lo que ocurre en tu comunidad, estés donde estés.

Publicidad...