La autocracia en ascenso y Donald Trump la encabeza: Un llamado a la reflexión ciudadana


Escribe Nelson Del Pozo G
Zürich | Suiza
— Nos encontramos en un momento crítico de la historia política mundial, donde la autocracia comienza a resurgir en un contexto alarmante de declive democrático. Este fenómeno no se limita a un espectro político específico; puede manifestarse tanto en la izquierda como en la derecha, pero siempre con características que lo distinguen: la idolatría del líder, el caciquismo y el terrorismo de Estado.
Cada día, somos testigos de eventos que reflejan un cambio profundo en nuestra realidad, donde la forma en que pensamos y sentimos se asemeja a un trapecista que navega entre cuerdas inestables. Es esencial mantenernos alertas y equilibrados en nuestros pensamientos y acciones, ya que el futuro de nuestras democracias pende de un hilo.
La admiración que algunos líderes reciben a menudo se ve impregnada por la nostalgia de tiempos pasados, donde el compromiso con el bien común era palpable. Sin embargo, esta idolatría puede conducirnos a ignorar los principios fundamentales que sustentan las luchas por la libertad y la equidad. Es un peligro latente que nos lleva a desestimar los derechos esenciales que garantizan una vida digna para todos.
El panorama actual es desalentador: la erosión de los valores democráticos se acelera, dando paso a un ciclo creciente de gobernantes autócratas, sin importar su ideología. Líderes como Nicolás Maduro, Nayib Bukele, Donald Trump, Vladimir Putin y Xi Jinping, entre otros, comparten un patrón común en su ejercicio del poder, a pesar de sus diferentes relatos ideológicos. La vida cotidiana de las personas en estos países revela un elaborado plan del capitalismo oligárquico global, que, como dice una famosa canción africana, parece haber llegado a la conclusión de que “ya nada me asombra”.
En este contexto, los autócratas están ganando fuerza y atractivo, en gran parte debido a la ineficacia de los líderes democráticos y a las decisiones erradas de la ciudadanía. Este escenario nos plantea una pregunta crucial: ¿qué futuro nos espera si no reavivamos nuestro compromiso con los valores democráticos? Es fundamental que la ciudadanía asuma un papel activo, eligiendo líderes que respeten y promuevan la libertad, la equidad y la justicia social, en lugar de aquellos que perpetúan sistemas opresivos.
Es momento de reflexionar sobre nuestras prioridades como sociedad. La democracia no es solo un sistema de gobierno, sino un conjunto de valores y principios que debemos defender y promover. Si queremos un futuro donde prevalezcan la libertad y la dignidad humana, debemos actuar ahora. La historia nos ha enseñado que la complacencia puede llevar a la pérdida de derechos fundamentales. Por lo tanto, es hora de alzar la voz y exigir un cambio real, uno que nos devuelva el poder a las manos del pueblo.
Articulos relacionados
Artículos relacionados
TRES MILLONES SOBREVIVEN FUERA DE RD | LAS DOS CARAS DE LA MONEDA: ¿Por que los dominicanos emigran del «paraíso turístico»?
Zürich | Suiza Mientras el Ministerio de Turismo celebra récords históricos y proyecta superar los 12 millones de visitantes, un...
Entre Ormuz y las palabras: la guerra también se libra en la prensa
Zürich | Suiza Desde el oriente turco, donde paso parte de mis vacaciones estivales, los tambores de guerra suenan con más fuerza...
JCE desmiente alteración del Escudo Nacional en la nueva cédula
El organismo electoral asegura que el diseño cumple con la Ley de Símbolos Patrios y fue validado por el Instituto Duartiano y la...
Siguenos en...
Suscribete
Suscribete
¡Mantente Conectado con ÁMBITO GLOBAL!
No te pierdas ninguna actualización importante. Suscríbete a nuestro boletín y sé el primero en recibir las últimas noticias, análisis profundos y opiniones sobre los temas que más importan a la diáspora dominicana.
¡Únete a nuestra comunidad informada!
No esperes más, suscríbete hoy y mantente al tanto de too lo que ocurre en tu comunidad, estés donde estés.

