China, Rusia y la guerra que atrapó chivos… y vacas


Escribe Iscander Santana
Zürich | Suiza
— La invasión rusa a Ucrania ha sido uno de los eventos más disruptivos de la geopolítica reciente. Y aunque los titulares han estado centrados en la destrucción, las sanciones y la tensión en Europa, hay un actor que, sin disparar un tiro, ha sabido leer el tablero y reposicionarse: China.
Mi abuelo solía decir que “a veces uno le hace la cama al otro para que se prepare para el futuro”. Sin proponérselo, Rusia parece haber cumplido ese papel para Pekín.
Un socio que paga el precio
Las sanciones occidentales y el aislamiento diplomático han debilitado a Moscú, obligándolo a depender cada vez más de China. Mientras Rusia asume el alto costo económico, militar y político de la guerra, Pekín recibe beneficios indirectos:
Energía más barata, gracias a contratos preferenciales de petróleo y gas.
Mayor influencia sobre Rusia, que necesita vender, importar y financiarse a través de su vecino asiático.
Impulso al yuan como moneda de referencia en el comercio bilateral y en transacciones internacionales.
El arte de atrapar vacas mientras otros persiguen chivos
Otra frase de mi abuelo encaja aquí como anillo al dedo: “Si todos están ocupados atrapando chivos, tú aprovecha para atrapar vacas”.
La guerra ha absorbido gran parte de la atención y los recursos de los “enemigos” estratégicos de China —la Unión Europea, Estados Unidos y la OTAN—. Mientras ellos concentran sus esfuerzos en contener a Rusia y sostener a Ucrania, Pekín avanza en sus propios frentes:
Consolidación de su presencia en el Indo-Pacífico, con más despliegue naval y acuerdos estratégicos.
Expansión de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, con inversiones en África, Asia y América Latina.
Tiempo para modernizar su tecnología y armamento sin presiones militares directas.
Oportunidad con riesgos
No todo es ganancia. El conflicto también plantea retos para China:
Menor demanda de exportaciones hacia Europa.
Riesgos de sanciones si se acerca demasiado a Moscú.
Tensión en el suministro agrícola, pues Ucrania era un proveedor clave de maíz.
Aun así, el balance geopolítico es claro: mientras gran parte del mundo se desgasta persiguiendo chivos, China ha encontrado la oportunidad de alimentar su establo de vacas estratégicas. Y, en geopolítica, las vacas bien alimentadas suelen dar leche durante décadas.
Iscander Santana.
Analista independiente radicado en Zúrich, Suiza.
Articulos relacionados
Artículos
José Antonio Kast elogia el modelo de seguridad de El Salvador durante visita al Cecot
San Salvador | El Salvador – El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, visitó el Centro de Confinamiento del Terrorismo...
Gestos hacia una transición en Venezuela, inician liberación de presos políticos
Caracas | Venezuela – La detención de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses abre un escenario inédito en Caracas, marcado por...
Abel Martínez llama a no perder la fe en la República Dominicana en el inicio del Año Nuevo
Santo Domingo| R.D. – El aspirante presidencial exhorta a la unidad nacional y a mantener la esperanza, pese a las dificultades...
Abel Martínez: “El dinero del pueblo debe volver en obras y bienestar, no a bolsillos particulares”
Santo Domingo| R.D. – Desde Jarabacoa, el aspirante presidencial del PLD cuestiona el manejo de los recursos públicos y llama a...
Siguenos en...
Suscribete
Suscribete
¡Mantente Conectado con ÁMBITO GLOBAL!
No te pierdas ninguna actualización importante. Suscríbete a nuestro boletín y sé el primero en recibir las últimas noticias, análisis profundos y opiniones sobre los temas que más importan a la diáspora dominicana.
¡Únete a nuestra comunidad informada!
No esperes más, suscríbete hoy y mantente al tanto de too lo que ocurre en tu comunidad, estés donde estés.

